Huaca del Sol y la Luna


La Huaca del Sol y de la Luna es un complejo arqueológico ubicado en la costa norte del Perú, considerado como un santuario moche constituido por un conjunto de monumentos situados a unos cinco kilómetros al sur de Trujillo, en el distrito de Moche. Este sitio arqueológico representó físicamente la capital de la cultura mochica desde el siglo I a. C. hasta el siglo IX.

  • La Huaca del Sol ... 
A pesar de su nombre, aparentemente no tenía un rol religioso si no se trataba de un complejo administrativo. Sin embargo, otras fuentes consultadas como Régulo Franco Jordán, sostienen que Huaca del Sol "era también un centro religioso, cuya función estaría relacionada al mundo de los vivos, y en consecuencia se podría pensar en una dualidad de funciones para las dos huacas, y una bipartición de la ciudad" (Franco Jordán, 1998).

Probablemente su planta fue en forma de cruz y contenía varias terrazas superpuestas y volúmenes escalonados en forma de talud. Con sus 342 x 159 m y 28 m de altura en su cuerpo central (según Mansfield Hastings y Moseley, 1975) es la segunda pirámide de adobe más grande del mundo, después de la de Secvhín Alto en Casma. 

Cuando el Templo Viejo estaba en funcionamiento, la Huaca del Sol no era más que un pequeño edificio, pero tras el abandono del viejo templo, se inició un proyecto arquitectónico de nivel faraónico para construir el edificio monumental que aún hoy podemos apreciar.

Esta estructura es fácilmente observable desde la distancia por su espectacular tamaño, pues es una de las estructuras de adobes más grande de la América prehispánica. Sus dimensiones eran posiblemente de 345 metros de largo por 160 metros de ancho y 30 metros de altura. Lamentablemente fue fuertemente disturbada por los buscadores de tesoros durante el siglo XVII, quedando solamente un tercio de su estructura original.

  • La Huaca de la Luna ... 
La Huaca de la Luna es una obra maestra del genio creativo humano. Sus 12 mil metros cuadrados de murales polícromos son un ejemplo destacado de la tecnología constructiva de tierra que los moches dominaron a la perfección.


Está situada frente a la Huaca del Sol, adosada al cerro Blanco. Este cerro fue considerado como un sitio sagrado, por su forma piramidal, su ubicación al este y su color claro. La Huaca de la Luna está compuesta por tres plataformas y cuatro plazas ceremoniales. Su extensión es de 290m. por 210 m.


La Huaca se compone de una gran plataforma construida de adobe sólido, ubicada en la esquina suroeste del monumento. La segunda plataforma se halla en la esquina sureste y la tercera en la esquina noreste. Estas plataformas se conectaban a través de cuatro plazas que se emplazaban a distintas alturas. La plaza más grande (180 x 100 m) y acceso al conjunto se ubica al norte (esta es en realidad una característica común a las construcciones mochicas). La segunda plaza se encuentra frente a la primera, pero 3.5 m más arriba. La tercera y cuarta plazas eran más pequeñas y se encuentran en la parte superior del conjunto.


La plaza principal era decorada con motivos de guerreros, y aquí se llevaban a cabo sacrificios humanos. En contraste con el sobrio minimalismo de los incas, las construcciones mochicas estaban decoradas con murales policromáticos que alternan tonos rojos, amarillos, azules, blancos y negros en la representación de motivos guerreros y religiosos. 


En el primer escalón se ven representaciones de guerreros portando sus armas, éstos llevaban una soga jalando a prisioneros desnudos. Los otros escalones corresponden a danzarines u oficiantes tomados de la mano que visten túnicas rojas; arañas gigantes que portan el tumi o cuchillo ceremonial; guerreros con peces en las manos; felinos con cuerpo de reptil que llevan en las garras la cabeza de una persona y finalmente una larga serpiente. 


En una fachada más antigua está representado el dios Ai-Apaec o decapitador que sostiene en su mano izquierda un cuchillo y en la derecha la cabeza de un sacrificado, en su cintura lleva puesto un cinturón de serpientes que remata en cabeza de cóndor.


En el interior del templo hubo patios ceremoniales ....  En uno de ellos se ubicó el recinto del sacerdote principal desde donde tenia una buena vista de la plaza principal. En otro patio más grande, de 60 m. por 40m. está representado el rostro del dios Ai-Apaec, rodeado por un rombo de fondo negro con 16 cabezas de serpientes estilizadas en su interior.


La plaza de la roca sagrada ... 

Esta plaza se ubica frente al Cerro Blanco, junto a la plataforma II de la Huaca de La Luna. Este lugar presenta una formación rocosa, la cual habría sido la representación del cerro Blanco. Alrededor de esta roca se encontraron más de 60 esqueletos, todos de hombres, posiblemente guerreros que fueron capturados para luego ser sacrificados.


Recientes estudios de ADN mitocondrial, que fueron realizados comparando los restos humanos recuperados de las tumbas correspondientes a personajes de élite, artesanos y sacrificados; demuestran que las personas que fueron entregadas como ofrendas a los dioses, no fueron traídos de otros pueblos, sino que eran guerreros profesionales, pertenecientes a la misma etnia mochica.


Cabe mencionar que en la Huaca de la Luna se encontró un impresionante ajuar funerario de un gobernante mochica. Entre las piezas halladas destacan un cetro de cobre de forma piramidal , un ceramio ceremonial, dos orejeras de bronce, una máscara, láminas de metal y unas peculiares mandíbulas y garras de felino.


Estos últimos objetos llamaron la atención de los investigadores. Según revelaron, formarían parte de un atuendo hecho de piel animal y habría sido utilizado en ceremonias de combate rituales cuyos vencidos eran sacrificados, mientras que a los vencedores se les entregaban estas prendas como distinción. “El cetro de cobre significa poder; las orejeras, estatus, mientras que el canchero [ceramio ceremonial] es propio de personajes de élite”.












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