Hatshepsut, la reina olvidada


Quinta gobernante de la Dinastía XVIII, Hatshepsut es una de las reinas destacadas del antiguo Egipto ... Hatshepsut era la primogénita del faraón Tutmosis I. Su madre era la princesa Ahmose con la que se había casado su padre para poder legitimar su poder. Además de la única hermana que sobrevivió, Neferubity, Hatshepsut tenía medio hermanos nacidos de las relaciones de su padre con las concubinas reales.

Cuando murió Tutmosis I y a pesar de que ella era la primogénita, fue un hermanastro suyo quien ostentaría el título de Rey. Apoyado por Ineni, arquitecto real, Tutmosis II se hizo con el poder. Hatshepsut, quien se enorgullecía de ser descendiente directa de faraones, se tuvo que conformar a verse relegada al papel de Gran Esposa Real al casarse con Tutmosis II, algo que en absoluto entraba en sus planes.

Por suerte para ella, esa situación duró poco, ya que Tutmosis II murió siendo muy joven. De este matrimonio sólo nació una niña, Neferure, mientras que los descendientes varones eran hijos de concubinas. En un primer momento, el poderoso Ineni nombró heredero al que sería Tutmosis III quien en un futuro debería casarse con Neferure, pero durante los primeros años de regencia del pequeño Tutmosis III Hatshepsut consiguió urdir una conjura para expulsar a Ineni de la esfera política. 



Con la ayuda de altos cargos como Hapuseneb y Senenmut, Hatshepsut planeó un valiente golpe de estado. No sólo eliminó a Ineni, sino que decidió asumir todo el poder tomando la titulatura real de los faraones y usurpando el poder a Tutmosis III.

Hatshepsut decidió reinar como faraón: eliminó de sus nombres y títulos todas las desinencias femeninas, se hizo nombrar faraón, se vistió como un hombre y reinó como rey durante 22 años de paz y prosperidad en Egipto. Durante su reinado sólo tuvo seis conflictos, tres con la región de Nubia y otras tres con las tribus de Siria y Palestina.

Como faraón, Hatshepsut ocupó el centro de una brillante corte radicada en la capital del país, Tebas. En ella, además de los miembros de la familia real y sus sirvientes, figuraba un gran número de cortesanos y oficiales que desempeñaban funciones civiles, religiosas y militares. Conocemos los nombres de algunos, como Maya, responsable de los profetas (sacerdotes); Mentekhenu, encargado de la seguridad del palacio, o Satepihu, responsable de los sacerdotes de Tinis. Los tres personajes más poderosos de la corte tebana, sin embargo, fueron Hapuseneb, Senenmut y Djehuty.


Una de las actividades principales de su reinado fueron las construcciones religiosas. Entre sus principales obras destacan:

- El templo de Salet en la isla de Elefantina que está dedicado a la diosa Pajet.

- Desarrolló una gran labor constructiva en Tebas, que era su ciudad. Hizo el recinto de las barcas sagradas de Luxor y construyó dentro del gran templo de Amón en Karnak, la llamada Capilla Roja.

- Usando las canteras de Assuán, mandó construir los obeliscos más grandes jamás realizados para celebrar el XV jubileo de su ascensión al trono de Egipto, superiores a las de su padre Tutmosis I. Fueron colocados en Karnak y decorados con electrum, que es una aleación natural de oro y plata. Todavía se conserva en Assuán un obelisco inacabado que hubiera sido el mayor de todos ellos. Uno de ellos, que sigue en pie, sobresale 27 metros por encima del templo de Karnak.

- En Deir el- Hahari mandó construir un monumento mortuorio que sería el símbolo de su reinado. Se trata de uno de los templos más hermosos de Egipto. En sus paredes, están pintados todos sus logros políticos y económicos como faraona. 


Hacia el año dieciséis de su reinado, las cosas empezaron a ir mal para Hatshepsut. La desaparición de sus principales aliados, de su hija y única descendiente, y la posición cada vez más fuerte del joven Tutmosis III hicieron que su gobierno iniciara un irrefrenable declive. Hatshepsut se fue retirando progresivamente del poder hasta llegar el momento de su muerte que le sobrevino sola, abandonada por sus fieles seguidores, en su palacio de Tebas.

Hatshepsut, la mujer que había osado proclamarse faraón, fue objeto de una damnatio memoriae, la eliminación de toda referencia a su reinado, como si éste no hubiera tenido lugar; incluso su nombre quedó suprimido de la Lista de los Reyes. En un principio se pensaba que el responsable había sido Tutmosis III, pero investigaciones posteriores han demostrado que la operación se llevó a cabo de forma paulatina, sobre todo durante las dinastías XIX y XX. Serían los estudiosos europeos Champollion, Naville, o Carter, quienes rescatarían la memoria de la gran reina del Imperio Nuevo.

Aunque el nombre de Hatshepsut se borró de los anales y templos sí se encontró su tumba en el Valle de los Reyes y fue catalogada como KV20. 


La Tumba de Hatshepsut ...

En el 2005 Zahi Hawass, director por aquél entonces del Egyptian Mummy Project y secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, encontró diversas momias sin identificar en el Valle de los Reyes. Después de escanear las momias y comparar los rasgos genéticos de la dinastía de Hatshepsut identificaron una de las momias como la reina. A partir de este gran hallazgo, que se mostró al público en el 2007, sabemos que la reina murió por una grave enfermedad: una avanzada osteoporosis y un cáncer maligno en la zona del abdomen que le pasó al hueso de la cadera; además había contraído un absceso séptico en su cavidad bucal que bien pudo provocar un shock septicémico.

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